Título: Introducción a la historia de la biología
Autor: Jean Rostand
Editorial: Planeta-Agostini
Año: 1985
Rostand sitúa el punto de partida de la biología en la época del racionalismo europeo, más concretamente a mediados del siglo XVII, momento en el que se puede certificar históricamente el inicio del predominio del método experimental en la ciencia. Dos figuras singulares dan fe de ello: el italiano Francesco Redi y el neerlandés Antony Van Leeuwenhock. El primero, con sus experimentos, proporciona la primera demostración seria de la inexistencia de la generación espontánea. El segundo, con su portentoso dominio de la incipiente técnica microscópica, descubre los glóbulos de la sangre, los infusorios y las bacterias. Ambos, en sus respectivas aportaciones, plantean una cuestión de enorme importancia para la naciente ciencia biológica: la relación existente entre materia y vida. En torno a esta cuestión se alinean dos posiciones que marcarán hasta nuestro siglo -es decir, hasta el advenimiento de la mayoría de edad de la biología- los términos de uno de los más complejos debates habidos en la historia de la ciencia: de un lado, los "epigenéticos"; de otro, los "preformacionistas". Los partidarios de la epigénesis se han inclinado hacia los aspectos dinámicos de la naturaleza y, por lo mismo, han apostado por el transformismo y el espontaneísmo. Los partidarios de la preformación, en cambio, han subrayado la permanencia y la duración como factores dominantes en la naturaleza, y esto les ha llevado a la defensa del fijismo y del antiespontaneísmo. (...) La verdad no estaba en posesión por entero ni de los fijistas ni de los transformistas, sino que se hallaba un poco repartida entre ambos. Esto demuestra que en la historia de la ciencia ningún dogmatismo es válido e ilumina el hecho de que el proceso que conduce a la verdad está lleno de falsos atajos. "El acrecentamiento de nuestro saber -concluye Rostand al final de la Introducción a la historia de la biología- raramente se efectúa según un orden estrictamente racional y lógico: datos fragmentarios que tanto sugieren lo falso como lo verdadero, ideas preconcebidas, influencias filosóficas o sociales, interacción de los descubrimientos, repercusión mutua de las diversas disciplinas, papel de los progresos técnicos, del azar, del genio personal, todo ello se enmaraña e imbrica, imprimiendo su cariz más o menos incoherente al desarrollo del progreso científico".